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Donación de órganos: mitos y realidades

Para muchas personas que padecen de un daño irreversible en un órgano, su única alternativa para sobrevivir o mejorar su calidad de vida es recibir un trasplante de órgano. El trasplante de órganos consiste en cambiar un órgano o tejido que no funciona correctamente por otro sano que es extraído de un donador.

Desafortunadamente existe una severa insuficiencia de órganos para ser trasplantados. Pueden pasar años antes de que un paciente reciba el órgano que necesita, e incluso muchos mueren sin recibirlo. Según datos de 2015, se estima que se cubre solamente el 10% de la necesidad mundial de trasplantes3.

Para aumentar el número de trasplantes de órganos es necesario que haya más personas que donen sus órganos al morir, ya que existen órganos y tejidos que no se pueden donar en vida. Es por ello que el presente artículo está enfocado en la donación de órganos post mortem.

La tasa de donación post mortem varía entre los países como resultado de diferencias religiosas, culturales, jurídicas, y de desempeño sanitario. El siguiente mapa muestra la clasificación de los países, de los que se tienen datos oficiales del 2015, de acuerdo con el número de donadores post mortem por cada millón de habitantes (ppm). Como se puede observar, en general la tasa de donación no depende del desarrollo económico de los países ni tampoco de la zona geográfica. España ha sido el líder mundial desde la década de los 90s, a pesar de que no es el país más desarrollado a nivel económico.

Datos del Observatorio Mundial de Donación y Trasplantes1. Las cifras se expresan en número de donantes por millón de habitantes (ppm). En 2015 se realizaron 119,873 trasplantes a nivel mundial, lo que representa un aumento del 1.65% respecto al año anterior; estos trasplantes fueron posibles gracias a 27,397 donadores3.

¿Cómo funciona la donación de organos?

Para declarar medicamente que una persona ha fallecido, ésta debe presentar ya sea paro cardio-respiratorio o muerte cerebral (es decir, la pérdida completa e irreversible de la función cerebral); esta última permite la donación de más órganos, como se muestra en la siguiente ilustración.

Tejidos y órganos que pueden ser donados para trasplante de una persona que ha fallecido por muerte cerebral o por ataque cardio-respiratorio. El paro cardio-respiratorio puede ocurrir por ataque cardiaco, hipotermia profunda, shock, traumatismo en la cabeza, electrocución, hemorragias severas, o deshidratación; en tanto que la muerte cerebral se origina a partir de traumatismo craneal o accidente cerebrovascular. Existen muchas más donaciones por muerte cerebral que por paro cardio-respiratorio. Por ejemplo, datos oficiales del 2015 muestran que en España -país líder mundial en donación de órganos-, hubo 6.8 donaciones por millón de habitantes (ppm) por paro cardio-respiratorio, y 33.4 por muerte cerebral; en Malasia -que ocupa el último lugar de los países que cuentan con registros-, no hubo ninguna donación por paro cardio-respiratorio y hubo 1 ppm por muerte cerebral en ese año1.

En ambos casos, el fallecimiento debe ocurrir en un hospital que cuente con el equipo necesario para preservar los órganos (mantenerlos en hipotermia y administrando potasio), y realizar la valoración pertinente para que el equipo médico pueda dictaminar si el fallecido puede o no ser donador. Después de su extracción, para que los órganos se mantengan en condiciones idóneas, se requieren mantener en condiciones especiales. Hay un límite de tiempo para que los órganos se puedan preservar antes del trasplante, que varía de acuerdo al órgano o tejido en cuestión (de horas hasta días).

En España, que como se mencionó es el país líder en donación de órganos, los criterios que regulan el proceso de donación-trasplante de un órgano o tejido son de tres tipos : clínicos, de equidad y territoriales. Los principales criterios clínicos son la compatibilidad donante-receptor y la gravedad del paciente que será el receptor; además existen ciertas contraindicaciones del posible donador como el hecho de tener VIH, presentar factores de riesgo para VIH o neoplasia (cáncer) actual o reciente, entre otros padecimientos. El criterio de equidad se refiere a que todas las personas tienen el mismo derecho y posibilidades de recibir un trasplante. Y el criterio territorial tiene como objetivo reducir el tiempo entre la extracción del órgano y su implante, y establece que el receptor debe encontrarse en la misma área geográfica que el donador se refiere a que los órganos que se asignan a un paciente son de la misma área geográfica de donde se obtuvieron los órganos que se van a trasplantar2.

Para que un posible donador dé testimonio de su voluntad, es conveniente que firme una tarjeta de donador. Sin embargo, ésta no tiene valor legal y llegando el momento, la familia debe autorizar la extracción de órganos firmando un consentimiento legal para tal efecto. Por ello es importante que las personas que quieren ser donadoras lo hablen con sus familiares, ya que si la familia no acepta la donación, ésta no se llevará a cabo aunque el recién fallecido tenga su tarjeta de donador.

¿Por qué las personas no quieren donar sus órganos?

En diversas investigaciones realizadas en diferentes partes del mundo se han señalado algunas razones por las que las personas no están dispuestas a ser donadoras. A continuación se enlistan las principales razones reportadas, aunque éstas son más frecuentes en algunas culturas que en otras.

  1. La creencia de que algunas religiones desaprueban la donación de órganos4, a pesar de que ninguna religión la prohíbe formalmente5. Sin embargo, algunas personas religiosas pueden estar renuentes a ser donadoras debido a una mala interpretación de sus dogmas particulares. Por otra parte, algunas religiones tienen diferentes escuelas de pensamiento que conducen a discusiones sobre la pertinencia de la donación de órganos.

  2. La creencia de que la edad es un factor limitante para la donación6. A pesar de que esta idea está muy extendida, la donación de órganos es posible y útil independientemente de la edad (aunque no con todos los órganos). De hecho, en España, más del 50% de las personas que fueron donadoras en el 2014 eran adultos mayores7.

  3. La idea de que la donación implica mutilación o desfiguración y que el cuerpo debe permanecer intacto después de la muerte8,9. El hecho de que el cuerpo debe de permanecer intacto después de la muerte está relacionado con algunos rituales. De hecho, estudios recientes realizados con jóvenes chinos10 e indios de Norteamérica11 han encontrado que muchos de ellos si quieren donar sus órganos, pero tienen cierta renuencia por sus creencias tradicionales que se basan en la importancia de mantener la integridad del cuerpo. Por otro lado, vale la pena mencionar que el procedimiento de extracción de órganos para trasplante se lleva a cabo con incisiones estéticas, y el cuerpo se entrega completo a los familiares en condiciones adecuadas para realizar cualquier ritual que deseen.

  4. La desconfianza en el manejo del proceso de trasplantes de órganos6. Esta desconfianza puede deberse a negligencia médica o a corrupción. Inclusive, hay personas que están renuentes a ser donadoras por el temor al tráfico de órganos, que representa el extremo de la corrupción12. No es el objetivo de este artículo discutir sobre el tráfico de órganos, pero lo que si es importante mencionar es que éste es independiente del deseo de que alguien quiera o no convertirse en donador.

  5. La creencia de que la donación se lleva a cabo antes de la muerte debido a que la muerte cerebral no es realmente muerte13. En general, las personas confunden la muerte cerebral con un estado vegetativo o coma (durante el coma una persona tiene daño cerebral severo pero aún cuenta con signos de actividad neurológica, en tanto que cuando se diagnostica muerte cerebral no hay actividad neurológica).

Ilustración hecha por Klifton Kleinmann.

Cuando la voluntad y los hechos no coinciden

En diferentes estudios realizados en diferentes partes del mundo, en los que se les ha preguntado a las personas si están dispuestas a donar sus órganos después de la muerte, se ha encontrado que la mayoría si están dispuestas9,14,entre otros. Sin embargo, el hecho de estar de acuerdo en donar órganos no necesariamente implica que la donación se llevará a cabo, ya que hay circunstancias que la dificultan, tales como:

a) si una persona fallece fuera de un hospital que cuente con personal capacitado y la infraestructura necesaria para llevar a cabo el proceso de donación; b) si existen razones médicas que impidan la donación, tal como se describió al principio de este artículo; y c) si la familia no autoriza la donación, lo que podría deberse a la falta de comunicación acerca del tema entre los pacientes y sus familiares, o en otros casos, resulta difícil para la familia de alguien que acaba de fallecer tomar decisiones delicadas en el momento preciso en el cual la donación es viable; en otras ocasiones la familia no está de acuerdo con la donación, pese a que el fallecido si hubiera querido ser donador.

Otro aspecto que podría explicar la aparente contradicción entre el alto porcentaje de personas dispuestas a donar y la insuficiencia de órganos, es que cuando se lleva a cabo una encuesta formal, es común que el encuestado tienda a dar respuestas socialmente “aceptadas”. En este caso, la donación representa un acto caritativo, y por lo tanto manifestar estar a favor de la donación de órganos puede ser considerada la respuesta mejor vista.

Reflexiones finales

Los prejuicios, la falta de conocimientos y la desconfianza son barreras que obstaculizan la donación de órganos. Puede tomar años en solucionar estos problemas, pero es momento de empezar. Hay experiencias como el caso de España, donde el gobierno ha hecho esfuerzos para incrementar la tasa donación de órganos y de trasplantes con resultados alentadores. De 1989 a 2015 se incrementó en ese país la tasa de donadores de 14.3 a 40.2 ppm.

Como resultado del éxito del modelo español, éste se ha replicado en varios países como Portugal, Croacia, Bélgica, Italia, Francia, y algunos países de América Latina, y como consecuencia, se han incrementado las tasas de donación en esos países7.

Parte del éxito del modelo español radica en haber involucrado al Estado en la gestión de donación y trasplantes de órganos. Anteriormente dicha gestión era realizada por organizaciones no gubernamentales o de voluntariado, pero ahora el Ministerio de Sanidad está involucrado permitiendo así contar con un sistema público que beneficia a toda la población.

Es importante señalar que es indispensable el trabajo en equipos multidisciplinarios que coordinen todas las actividades de la donación y del trasplante, pues estos procesos tienen implicaciones médicas, sociales, psicológicas, éticas y legales.

La Organización Nacional de Trasplantes de España (ONT) hace varias recomendaciones sobre la composición del equipo de coordinación hospitalaria, sobre el perfil idóneo del coordinador hospitalario de trasplantes, sobre como mejorar la efectividad en la derivación y en el manejo del posible donador a las unidades de cuidados intensivos, y sobre como mejorar la efectividad en la obtención del consentimiento a la donación15. Es decir, el coordinador hospitalario de trasplantes debe estar capacitado para detectar donantes, abordar a la familia, contar con las estretegias necesarias para brindar una adecuada orientación a la familia, y hacer lo necesario para que la donación se logre. Con lo anterior se puede evidenciar que la actuación del coordinador es una de las claves de la fotaleza del sistema español.

Referencias


  1. Council of Europe. International figures on donation and transplantation 2015. Newsletter Trasplant. 2016;21:3-61. 

  2. Organización Nacional de Trasplantes. Trasplantes. s/f. In http://www.ont.es/informacion/Paginas/Trasplante.aspx. Accessed 28 Feb 2017. 

  3. El mundo. España, líder mundial en trasplantes por 24° año consecutivo. 2016. In http://www.elmundo.es/salud/2016/08/24/57bc9af722601d2f0a8b4693.html. Accessed 28 Feb 2017. 

  4. Breitkopf, CR. Attitudes, beliefs and behaviors surrounding organ donation among Hispanic women. Curr Opin Organ Tran. 2009;14:191-195. 

  5. Randhawa G, Neuberger J. Role of religion in organ donation- development of the United Kingdom faith and organ donation action plan. Transplant P. 2016;48:689-694. 

  6. Gómez-Rázuri K, Ballena-López J, León-Jiménez F. Mitos sobre la donación de órganos en personal de salud, potenciales receptores y familiares de potenciales donantes de un hospital peruano: estudio cualitativo. Rev Per Med Exp Salud Publica. 2016;33:83-91. 

  7. Sánchez, N. Por qué España es líder mundial de trasplantes. BBC Mundo. 2015. In world http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/05/150505_salud_espana_trasplantes_lb. Accessed 12 Oct 2016 

  8. Bustamante UM, Villareal NP. Motivación a la donación de órganos en Chile. Panorama Socioeconómico. 2008;26:86-97. 

  9. Wong LP. Knowledge, attitudes, practices and behaviors regarding deceased organ donation and transplantation in Malaysia’s multi- ethnic society: a baseline study. Clin Transplant. 2011;25:E22-E31. 

  10. Chen JX, Zhang TM, Lim FL, Wu HC, Lei TF, Yeong PK, Xia SJ. Current knowledge and attitudes about organ donation and transplantation among Chinese university students. Transplant P. 2006;38:2761-2765. 

  11. Jernigan M, Fahrenwald N, Harris R, Tsosie U, Baker LO, Buchwald D. Knowledge, beliefs, and behaviors regarding organ and tissue donation in selected tribal college communities. J Commun Health. 2013;38:734-740. 

  12. Wilczek-Rużyczka E, Milaniak I, Przybyłowski P, Wierzbicki K, Sadowski J. Influence of empathy, beliefs, attitudes, and demographic variables on willingness to donate organs. Transplant P. 2014;46:2505-2508. 

  13. Güden E, Çetinkaya F, Naçar M. Attitudes and behaviors regarding organ donation: a study on officials of religion in Turkey. J Relig Health. 2013;52:439-449. 

  14. Lozano RG, Liberman SS, Ito RM, Andrade PP. Conocimientos y creencias acerca de la donación de órganos y tejidos en la Ciudad de México. Psicología y Salud. 2005;1:77-83. 

  15. Organización Nacional de Trasplantes. Guía de Buenas prácticas en el proceso de la Donación de Órganos. 2012. In http://www.ont.es/publicaciones/Documents/GUIA_BUENAS_PRACTICAS_DONACION_ORGANOS.pdf. Accessed 5 Mar 2017. 

  16. Diseño de imagen: Omar Efrén Espinosa Morett hueso, cornea, ligamento, vaso sanguineo, cartilago, corazón, hígado, pulmón, riñones